jueves, 11 de diciembre de 2008

Cómo conocí a todos los demás




El momento exacto en que les conocí en general no lo recuerdo, con algunas excepciones: Rey Mago supuso la primera visión de culo masculino en mi vida y eso marca. Teníamos 3 años. Cuando Leónidas puso un pié en las galerías del instituto se hizo un breve silencio (no creo que fuese por ser el primer negro en nuestro colegio) antes de que las animadoras (Heather, Heather y Heather) elaboraran su rápido plan de ataque. Amaho Daio (en indio, dedo gordo del pie más grande que mi cabeza) era una sombra en la esquina de la barra del bar que frecuentábamos, bueno, una sombra que solo abría la boca para soltar pullas, como una mascota de un programa, a la que no puedes evitar coger cariño. Con él llegaron Mr. Funcionario, Chu y Fuego Lento, un personaje único en su especie, capaz de causarte la calma más profunda o el estrés más intenso de tu vida.


A todos los demás, los fui conociendo de una manera paulatina y casual durante mi infancia, pero se puede decir que fue en el paso del colegio al instituto cuando empezamos a andar juntos, y así llegaron Princesa y su Rey, Elquetengoaquícolgado, Diva, el Profe de Sexo, Favela, Caballo y Perro,...


Hemos perdido a algunos en el camino, de eso no hay duda, pero otros han llegado para ocupar el vacío que dejaron algunos, no todos, porque otros lo que dejaron con su marcha es paz y tranquilidad.


Muchos han hablado de nosotros, desde el típico "tus amigos de ahora no son los amigos que tendrás cuando seas adulta" o "cuando se acabe el instituto os separaréis, es ley de vida"...


Un amigo mío al que llamaremos Rojas, me dijo una vez: Mira, tus amigos y tú sois el grupo de gente más rara que he concido nunca, sois todos diferentes, os gustan diferentes tipos de música, vestís con estilos casi opuestos, e incluso en vuestra forma de ser sois muy heterogéneos, y sin embargo, es increíble que sigáis juntos después de tantos años, yo no conozco a nadie que haya sobrevivido después del instituto...

8 comentarios:

  1. Qué bonito tía!!!! somos la polla, eso está clarísmo.

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  2. Joder, casi se me cae una lagrima coño...

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  3. no, no, no
    con entradas ñoñas los demás no podemos comentar nada...

    aunque reconozco que me reconcome la curiosidad por saber quién es quién...

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  4. Joder que si siento curiosidad... algunos no tengo ni idea de quién cojones pueden ser.

    Bueno, está claro que hay algo que perdura y que somos, posiblemente, la excepción que confirma la regla de la pandilla rota después del instituto. Pero quizás no se equivocaran tando todos aquellos agoreros si lo queremos entender desde el punto de vista de la realidad efectiva que dio origen a la amistad: "LA PEÑA": la peña no existe, es historia. Somos amigos, sí, y seguimos juntos, también; pero no somos LA PEÑA y nunca lo volveremos a ser. No es por mal, es una apreciación: no se puede ser LA PEÑA, con lo que ello conllevaba (grupo cerrado de amigos, convivencia casi permanente: en centro de estudios y centros de ocio; poca pasta y muchas ganas de romperse el culo; primeras experiencias traumáticas y no traumáticas;...) ahora somos casi unos putos treintañeros, hay trabajos, ocupaciones, novios y novias, menos tiempo libre, nunca volveremos a ser un círculo cerrado (ALGO DE LO QUE ME ALEGRO ENORMEMENTE) y es por ello que quizás los agoreros tenían razón si se les quería entender desde este punto de vista: nada podrá seguir igual urbi et orbe: la amistad sí, pero lo satélite, lo que rodeaba de un halo de especialidad a la PEÑA, no, eso ya no está. ¿O alguno de vosotros puede decir que experimenta las mismas sensaciones cuando queda ahora con los colegas en cualquier sitio que cuando día tras día, tarde tras tarde y noche tras noche entraba por la galería y disfrutaba de buenas risas, cerveza barata y Kalimotxo en "El Templo del Metal"?

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  5. Es evidente que las cosas cambian, no somos la peña pq tb nosotros hemos evolucionado y cambiado individualmente, pero en esencia, cuando alguien hace referencia a tus colegas, piensas en esa gente , es decir, vosotros no sois solo mis amigos, unos amigos cualesquiera, sois LOS AMIGOS DE XXXX, por tanto, hemos sobrevivido.... cambiando, pero hemos sobrevivido.

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  6. Mi vida es igual hoy que hace 10 años. Puede parecer lamentable, pero es la realidad. Cambian los garitos y las bebidas, eso es indudable, pero siguen los colegas y el metal. Cómo que no somos la peña??? Me cago en Satán, somos los mismos pero con la sabiduría que nos da el fracaso.

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  7. Somos la pera y punto. Somos así jejejje! Molamos. Os quiero.Muaca

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